¿Qué es la iluminación conectada?

Los edificios comerciales son cada vez más inteligentes y tienen mayor eficiencia; una de las tecnologías clave que impulsan esta tendencia es la iluminación conectada. La iluminación conectada se refiere a un sistema de lámparas con sensores conectados a una red, que les permite enviar y recibir datos.

La naturaleza omnipresente de la iluminación la vuelve ideal para la recopilación de datos sobre los entornos de un edificio. Desde el seguimiento a la ocupación hasta las mediciones de temperatura y humedad, estos datos le ofrecen información valiosa y control sobre sus espacios, permitiendo ajustes en tiempo real para mejorar la eficiencia, comodidad y seguridad.

En combinación con la tecnología de LED, un sistema de iluminación conectada puede ofrecerle un ahorro de energía de hasta 80 por ciento y devolverle la inversión inicial en tan sólo 18 meses, dependiendo del tipo de sistema que haya implementado.

Los sistemas de iluminación conectada generalmente se dividen en dos categorías: control de red y Power-over-Ethernet.

Control de red

El control de iluminación a través de la red, generalmente implica la adaptación de luminarias existentes en un edificio con sensores y controles cableados o inalámbricos para permitir la recopilación de datos. Es una manera fácil y rentable de habilitar funciones avanzadas como el seguimiento a la ocupación y la recolección de luz diurna, lo que puede mejorar significativamente la utilización del espacio y la eficiencia energética. En combinación con la iluminación LED, un sistema de control de red a menudo paga la inversión inicial entre 18 y 24 meses.

Power-over-Ethernet

Los sistemas de iluminación Power-over-Ethernet (PoE) a veces implican mayores costos iniciales ya que los equipos son más caros; sin embargo, los ahorros de instalación pueden contrarrestarlo. Debido a que PoE funciona con un cable de red estándar, no necesita desplegar un segundo sistema de cableado para alimentación; el personal de TI o incluso los usuarios finales pueden instalar las lámparas.

El PoE ofrece otras ventajas a largo plazo, por lo que resulta ideal para nuevas edificaciones. Un sistema PoE es fácil de actualizar, lo que significa que nuevas tecnologías de sensores se pueden añadir al sistema más adelante. Un sistema PoE tarda unos cuatro años en devolver la inversión, pero estará listo para el futuro y podrá brindar ahorros de energía y datos procesables año tras año, convirtiéndolo en una gran solución a largo plazo para edificios inteligentes.

Por supuesto, cada edificio y espacio es único. Hemos notado que muchos inmuebles utilizan una combinación de iluminación por PoE y por control en red; por ejemplo, cuando se usa iluminación de control en red para espacios comunes y pasillos, mientras que la iluminación PoE se aplica en las oficinas y salas de juntas. Es importante definir las necesidades y objetivos específicos de los distintos espacios de su edificio y dejar que guíen su selección de productos y el diseño del sistema.

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